¿Cómo afecta la primavera nuestras emociones y estado de ánimo?

como afecta la primavera nuestras emociones Y ESTADOS DE ÁNIMO

El clima puede tener una influencia directa en nuestro estado de ánimo. Para muchos la llegada del invierno, con sus temperaturas bajas y ausencia de sol, representa un motivo de desánimo. Si nos vamos a una isla del Caribe, podremos ver como el clima tropical parece asociarse al espíritu festivo y relajado de su gente. Pero, ¿Cómo afecta la primavera nuestras emociones?

La llegada de esta estación se asocia con el florecimiento, el sol y los colores, básicamente con el renacer de la vida. Ocurren ciertos cambios en el entorno que influyen en nuestras percepciones. Quizás entre los más importantes está el hecho de que contamos con más horas de luz solar.

Para todos aquellos que trabajan en oficinas, en invierno es muy común que lleguen de noche y salgan de noche. Pero eso en primavera se transforma, y nos representa más luz, más vitamina D, más energía… Veamos en concreto cómo afecta la primavera nuestras emociones.

¿Cómo afecta la primavera nuestras emociones?

El inicio de la estación más linda del año viene cargado de muchos aspectos positivos. No solo florece la vegetación y los paisajes se revitalizan, sino que las personas también vivimos una especie de florecimiento. Durante estos meses del año el clima, los colores y la energía solar están en su máximo esplendor, y esto trae efectos positivos en el ánimo.

La mayoría de las personas generan un ánimo más enérgico, más alegre y eufórico gracias a la segregación de serotonina, dopamina, oxitocina o noradrenalina, sustancias de nuestro organismo que tienen relación directa con la felicidad y el alivio de la sensación de estrés.

Hay otras personas a las que la primavera las afecta de otra forma. Conozcamos la otra cara de la moneda.

¿Qué es la astenia primaveral?

Y si bien lo más usual es creer que la llegada de esta estación se asocia a la energía y la alegría, muchas personas padecen lo que se conoce como astenia primaveral. La subida de las temperaturas o de la presión atmosférica, los cambios de horarios y el aumento en las horas de luz, pueden incidir en la generación de este trastorno.

Se trata de una sensación de cansancio, de disminución de fuerzas y de un estado de ánimo bajo, que puede extenderse durante dos o tres semanas. La astenia primaveral suele afectar de manera más recurrente a personas con altas cargas de estrés, o que ya tengan algún problema psicológico previo.

En todo caso, la llegada de la primavera representa un renacimiento de la naturaleza, que bien debemos aprovechar para disfrutar de la energía que nos da el sol y la calidez del clima, en compañía de nuestra familia, amigas y seres queridos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *